domingo, 16 de enero de 2011

Israel diseña un virus informático para boicotear el programa nuclear iraní

Vista de la central nuclear de Bushehr. EFE
Israel ha perfeccionado un virus informático que según aseguran ha saboteado las centrifugadoras del programa nuclear y ha ralentizado su capacidad para desarrollar un programa de armamento atómico, según informa hoy The New York Times, que cita expertos militares y de inteligencia conocedores de la situación. En lo que se describe como un "esfuerzo conjunto" de EE UU e Israel por atacar al programa nuclear de Teherán, el diario asegura que el virus Stuxnet se ha diseñado durante los dos últimos años en las secretas instalaciones israelíes de Dimona, en el desierto del Negev, donde Israel mantiene desarrolla su programa nuclear, nunca reconocido oficialmente.

The New York Times asegura que en el proyecto se han llegado a construir centrifugadoras idénticas a las que tiene Irán en las instalaciones de Natanz, razón que explica el éxito del virus a la hora de afectar directamente a la capacidad nuclear del régimen, según los expertos consultados. Stuxnet, que ya es considerado como la mejor arma cibernética jamas creada, ha dejado fuera de combate a un 20% de las centrifugadoras. Según estas mismas fuentes, Israel no descarta mejorar el programa y seguir utilizándolo en un futuro próximo.

El virus podría ser también el responsable de los retrasos en el programa nuclear y los parones en el proceso de enriquecimiento, el último en noviembre de 2010, atribuidos siempre a problemas técnicos. A principios de diciembre Irán aseguró que había logrado la autosuficiencia en la producción de polvo de óxido de uranio concentrado (conocido como pastel amarillo), esencial para el enriquecimiento y la generación del combustible nuclear que se usa en las plantas atómicas, un importante avance para un programa que, según los expertos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), posee ahora 2.800 kilogramos del mineral elevado al 3,5%. Esto supone un 15% más que en mayo de este año. La cantidad de uranio acumulada por Irán es suficiente -una vez enriquecida ulteriormente-, para fabricar entre dos y tres bombas nucleares, según los expertos de Naciones Unidas.

ELPAIS.com

sábado, 15 de enero de 2011

El seguro de vida de Assange incluye documentos sobre como organiza EE.UU el poder mediático

Julian Assange
Julian Assange tiene un botón nuclear que acaricia casi todos los días su amigo Kristinn Hrafnsson. Algo que pone muy nervioso al personal. “Si algo me ocurre a mí o a WikiLeaks, los documentos de garantía serán difundidos”, ha vuelto a avisar el australiano.

El fundador de WikiLeaks ha explicado que el contenido de estos documentos también “habla de la verdad sobre el poder”. Según fuentes bien informadas de lo que pasa en los sótanos que trabajan para WikiLeaks, entre esa documentación, que en clave ha suministrado a algunas personas de confianza, periodistas ajenos a los grandes medios por lo general, hay mucha información sobre el interés de EE.UU en beneficiar a unos medios o grupos.

Algo que debe ponerse en relación con los cables que algún medio no se decide a publicar y que ya se apresuró a calificar de informaciones “de dudosa credibilidad”, justo lo que quieren escuchar los implicados. Claro que la gran venganza de Assange se cuece precisamente desde el mismo día que entregó los cables a los medios elegidos. No es listo ni nada el australiano, que no lo olvidemos acusa a los periodistas de ser los máximos responsables de lo que ha pasado, la degeneración absoluta del poder.

Por cierto, que no sabemos si esa decisión de no publicar ciertas informaciones por ser de “dudosa credibilidad” tienen algo que ver con los sillones que los españoles de PRISA ocupan desde hace escasos días en la Tele de Berlusconi junto a ciertos italianos inquietantes. Muy inquietantes.

Lo que si sabemos es que Julian Assange se guarda entre sus joyas o seguro de vida muchos cables sobre el imperio Murdoch (para el que trabaja José María Aznar) y los intereses de EE.UU en el reparto mediático en algunos países.

En síntesis: caña a Internet y asistencia a los grandes grupos de papel vinculados al poder político. Eso en España lo sabemos bien pues además de jueces con cuota de partido tenemos tertulianos que son más del partido (PP o PSOE) que el militante de base que es posible que llegue a sonrojarse al escuchar a estos nuevos periodistas de partido o líder. Naturalmente todos tiene el altavoz que generosamente les ha concedido el gobierno (del PP o del PSOE). No poder hacer eso con Internet explica la Ley Sinde.

nacionred.com